DÍA 22

Escrito el 11/04/2024
Dayan Barboza


 

Ora y lee:

Hageo 2:1–9 (NVI)

1 El día veintiuno del mes séptimo, vino palabra del Señor por medio del profeta Hageo: 2 «Pregunta a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y al resto del pueblo: 3 “¿Queda alguien entre ustedes que haya visto esta casa en su antiguo esplendor? ¿Qué les parece ahora? ¿No la ven como muy poca cosa? 4 Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel!—afirma el Señor—. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra!—afirma el Señor—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes!—afirma el Señor Todopoderoso—. 5 Mi Espíritu permanece en medio de ustedes, conforme al pacto que hice con ustedes cuando salieron de Egipto.” »No teman, 6 porque así dice el Señor Todopoderoso: “Dentro de muy poco haré que se estremezcan los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme; 7 ¡haré temblar a todas las naciones! Sus riquezas llegarán aquí, y así llenaré de esplendor esta casa—dice el Señor Todopoderoso—. 8 Mía es la plata, y mío es el oro—afirma el Señor Todopoderoso—. 9 El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera—dice el Señor Todopoderoso—. Y en este lugar concederé la paz”, afirma el Señor Todopoderoso.»

 

Reflexiona:

La  realidad estaba cambiando en el corazón del pueblo de Dios, habían recibido la exhortación del Señor y se habían animado, cambiaron de actitud y pasaron a la acción; pero ahora se enfrentaban al desánimo que supone ver que todo el esfuerzo realizado quizá no valga para mucho.

 

Quienes habían visto u oído acerca del templo anterior, no se sentirían menos que decepcionados al ver las nuevas obras, no alcanzaban ni de lejos el esplendor del templo que construyera Salomón. Pero la Palabra del Señor viene en el momento oportuno nuevamente, esta vez el desafío es: “¡Ánimo!…manos a la obra que yo estoy con ustedes… Mi Espíritu permanece en medio de ustedes… no teman” (v4-5)

 

Cuando las cosas no parecen ir como pensamos, Dios nos recuerda su promesa de que está con nosotros. A veces queremos comparar nuestra realidad con otras, y la diferencia es tan grande que sentimos decaer, pero Dios es claro en su Palabra. No dependemos de nuestros recursos “mía es la plata y  mío es el oro dice el Señor”, la diferencia no la hace nuestra capacidad sino su presencia con nosotros, es su Espíritu el que nos capacita para la tarea, por grande y difícil que esta nos parezca. 

 

La gloria de esta segunda casa sería mayor que la primera, ¡Cristo mismo la visitaría! La tarea que realizamos para Dios tiene trascendencia eterna, no llegamos a medir su alcance. No te desanimes porque lo que haces para el Señor te parezca poca cosa a ti, nosotros obedecemos a Dios, los resultados son cosa de Él.

 

¿Te has sentido con ganas de abandonar? ¡No te rindas! ¿Has pensado que tu trabajo no es importante? ¡No desistas! Él está contigo siempre que vives en sus planes. No cedas, toma fuerzas del Señor, es Él quien te dice: “Mi Espíritu estará contigo, no temas”

 

 

Acciona:

Llama a alguna persona que este sirviendo a Dios y anímale con algún versículo de este pasaje. Ora también por tus pastores y lideres.

 

 

Declara:

Dios tiene todos los recursos que necesito para cumplir su voluntad, y él puede hacer abundantemente más de aquello que yo pueda pedir o entender.