Día 6

Escrito el 20/04/2025
Julieta Barabaschi


Mostrar la Gloria de Dios

Juan 1:14 (NBLA)
14El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan 17:21–23 (NBLA)
21para que todos sean uno. Como Tú, oh Padre, estás en Mí y Yo en Ti, que también ellos estén en Nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste. 22»La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros somos uno: 23Yo en ellos, y Tú en Mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que Tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a Mí.

Isaías 60:1–2 (NBLA)
1Levántate, resplandece, porque ha llegado tu luz Y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti. 2Porque tinieblas cubrirán la tierra Y densa oscuridad los pueblos. Pero sobre ti amanecerá el Señor, Y sobre ti aparecerá Su gloria.

En Cristo se puede ver la gloria de Dios, la gracia y la verdad de Dios resplandecían en él. La gloria de Dios manifestada en Cristo trajo luz a un mundo en tinieblas y lo cambió todo. Esto es algo relativamente fácil de entender y aceptar. Lo sorprendente es la oración de Jesús (Juan 17) donde dice: "la gloria que me diste les he dado". Por medio de Cristo se nos ha dado su gloria con un claro propósito: "que sean uno".

¿Cuál era la gloria de Jesús? La manifestación del Padre en él, por lo cual dice "tú estás en mí y yo en ti". ¿Cuál es la gloria nuestra? La manifestación de Cristo en nosotros, por lo cual dice: "Yo en ellos" (v. 23). ¿Cómo mostramos la gloria de Dios al mundo? Actuando como Jesús lo haría. Mostrando gracia y verdad; siendo uno entre nosotros; para que el mundo sepa.

La palabra del Señor que nos fue dada por Isaías es una invitación a resplandecer porque la gloria del Señor está sobre nosotros. No hay duda de que vivimos rodeados de mucha oscuridad en este mundo, pero igual de cierto es que la gloria del Señor debe resplandecer a través de nosotros.

Es tiempo de mostrar la gloria de Dios, Cristo debe ser mostrado en nuestras acciones y palabras. La gloria del Señor ya ha amanecido sobre ti, debes brillar. Muestra el amor de Dios, amando. Extendiendo tu mano al que lo necesite, sirviendo, dando ¡Que sepan que eres próspero en amor! Muestra la gracia de Dios, perdonando, dando oportunidades, creyendo en lo mejor de las personas, ofreciendo nuevas oportunidades a los demás. ¡Que sepan que eres rico en gracia!

Dios nos dice: ¡Resplandece! Muestra el amor, que se vea la gracia, vive las bendiciones de Dios. Decidamos creerle a Dios, rechacemos y reprendamos la negatividad, el desánimo y la actitud de derrota. ¡Mostremos la gloria de Dios!