¿En que consiste?
Durante cuarenta días caminaremos juntos buscando vivir en la plenitud del Espíritu Santo en nuestras vidas.
Esta serie de devocionales finalizará el Domingo de pentecostés, donde juntos participaremos de una fiesta en el Espíritu.
A través de este tiempo estamos buscando ser los hombres y mujeres que Dios quiere usar para reconstruir todo aquellos que necesite restauración; en nuestra relación con Dios, en nuestra familia, en nuestra iglesia y en nuestra sociedad.
¿Que puede suceder estos 40 días?
Si tomas este tiempo con la determinación de buscar un cambio, un renuevo en tu vida espiritual, entonces juntos:
- Descubriremos algunos obstáculos que son los que nos impiden vivir una renovación permanente en nuestra relación con Dios.
- Comprenderemos cuáles son algunas de las cosas que debemos cambiar.
- Aprenderemos a distinguir “ataduras espirituales” en nuestra manera de pensar.
- Seremos motivados a tener "hambre de Dios”, y a vivir el fruto del Espíritu en cada situación.
- Buscaremos vivir la plenitud del Espíritu Santo cada día.
- Comprobaremos que el poder del Espíritu Santo puede transformar vidas.
- Tendremos oportunidades de ser usados por Dios.
¿Cómo lo haremos?
Asumirás un compromiso de apartar un tiempo diario para ocuparlo en tu crecimiento espiritual. Deberás tomarlo como una cita con Dios a la que no puedes faltar. Cada día encontrarás 4 pasos sencillos que te guiarán en tu tiempo de búsqueda de Dios:
Paso 1
Ora y lee: Ora pidiendo revelación al Espíritu Santo y lee el pasaje de la Biblia correspondiente al día.
Paso 2
Reflexiona: Basada en la lectura bíblica, tienes una reflexión que te ayudará a meditar y te desafiará a tomar decisiones importantes.
Paso 3
Acciona: Son actividades espirituales prácticas, que te animamos a realizar cada día.
Paso 4
Declara: Son afirmaciones que te animamos a declarar con fe y a ponerlas en práctica, recuerda que “… con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10:10).
Se trata de dar cuatro sencillos pero poderosos pasos cada día:orar y leer la palabra, reflexionar en la palabra y tomar decisiones, accionar, una acción espiritual sencilla pero poderosa, declarar, confesar con nuestra boca aquello que creemos y queremos.
¿Estás listo para buscar un nuevo pentecostés en tu vida?
¡Vamos juntos iglesia!

