DÍA 35

Escrito el 11/04/2024
Dayan Barboza


 

Ora y lee: 

Hechos de los Apóstoles 6:8–15 (NVI)

8 Esteban, hombre lleno de la gracia y del poder de Dios, hacía grandes prodigios y señales milagrosas entre el pueblo. 9 Con él se pusieron a discutir ciertos individuos de la sinagoga llamada de los Libertos, donde había judíos de Cirene y de Alejandría, de Cilicia y de la provincia de Asia. 10 Como no podían hacer frente a la sabiduría ni al Espíritu con que hablaba Esteban, 11 instigaron a unos hombres a decir: «Hemos oído a Esteban blasfemar contra Moisés y contra Dios.» 12 Agitaron al pueblo, a los ancianos y a los maestros de la ley. Se apoderaron de Esteban y lo llevaron ante el Consejo. 13 Presentaron testigos falsos, que declararon: «Este hombre no deja de hablar contra este lugar santo y contra la ley. 14 Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dejó Moisés.» 15 Todos los que estaban sentados en el Consejo fijaron la mirada en Esteban y vieron que su rostro se parecía al de un ángel.

 

 

Reflexiona:

“Esteban, hombre lleno de la gracia y del poder de Dios, hacía grandes prodigios y señales milagrosas entre el pueblo” (v.8). Cuando alguien escogido por Dios se levanta como lo hizo Esteban, no le gustará al todo el mundo. Especialmente si su mensaje rompe con siglos de tradiciones religiosas y racistas como las que tenían muchos en Jerusalén.

 

Cuando Dios te envía para hacer su obra, se levantará gente que intentará oponerse, pero no se oponen a un hombre o una mujer, se oponen a la obra de Dios y no podrán responder a la sabiduría del Espíritu Santo (V.10). 

 

Este pasaje nos demuestra que, cuando las personas son cegadas por el fanatismo religioso, aunque se queden sin palabras para discutir, en lugar de cambiar y aceptar la verdad, recurrirán a las peores estratagemas para quitar de en medio al que les ha confrontado con su mentira.  

 

Esteban tenía el respaldo de Dios, cumpliría todo su propósito en la tierra, lleno de fe y del Espíritu Santo (v.5) lleno de gracia y poder (v.8) y ante los ataques enfurecidos y sucios de sus adversarios “el rostro de un ángel reflejado en él” (v.15). Cuanta paz y cuanta seguridad tiene y trasmite aquel a quien Dios respalda porque es lleno del Espíritu Santo. ¿Está tu vida llena de la gracia y el poder de Dios? ¿Lo notan en tu rostro?.

 

 

Acciona:

Ve al colegio más cercano a tu casa y ora por la educación en tu ciudad, reclama la vida de los jóvenes y niños para Dios.

 

 

Declara:

Mi vida será un reflejo del Señor.